Madrarossa nació en 1999 a partir de un estudio de más de 20 años, que condujo a la identificación de las mejores combinaciones de variedades y terruños de los hábitats ideales para garantizar que cada tipo de uva exprese mejor su potencial. Menfi, en Sicilia, es el territorio donde nació Mandrarossa y donde surgen algunas excelencias en zonas montañosas, con la presencia de rocas madre calcáreas de origen marino, en las que se ha centrado la atención y en donde se identifica un microterroir con un potencial de muy alta calidad. La innovación para la bodega es primordial, es por eso que de la mano de Mimmo De Gregorio y Filippo Buttafuoco, enólogo y técnico de vinos de Mandrarossa, siguen estudiando suelos y lugares especiales para la elaboración de vinos que sobresalgan y perduren en el tiempo.