Daniele Lanzavecchia comenzó su aventura con un pequeño viñedo de barbados a principios del siglo XX, época donde la familia Lanzavecchia inició su amor por la “Vid”, planta que es esencial de la historia de la civilización italiana. Después Pietro, heredero, escogería el territorio Langa, en Piamonte, para desarrollar su propia filosofía enológica y, en 1959, dar vida a Villadoria, adquiriendo viñedos en Serralunga de Alba, y, más adelante, construyendo la bodega con la ayuda de su hijo Daniel. Hoy, es este último quien dirige la empresa junto con su hija Paola. La empresa familiar, supera las limitaciones gracias a su historia y a las valiosas contribuciones de sus empleados. Hoy Villadoria ha llegado a obtener los mejores estándares de calidad, coherentemente con el territorio y la tradición. Sus vinos resaltan una expresión de variedad, integridad y experiencia, sirviendo a un mercado cada vez más internacional y exigente. Los mejores vinos de Villadoria reciben cada año importantes premios por las revistas más reconocidas asì como en competiciones internacionales. El Barolo ha ganado el TERCER LUGAR en el RANKING MUNDIAL elaborado por la prestigiosa revista DECANTER y octuvó 92/100 puntos en el WINE SPECTATOR. Bricco Magno ha recibido un ELOGIO ESPECIAL por parte de DECANTER y el PREMIO ENOLOGICO DOUJA D’OR.