La producción se realiza en el Apenino Reggiano, en un entorno de montaña a unos 900 m s. n. m. Las vacas son alimentadas con forrajes naturales de montaña, y el productor destaca el cuidado de los campos sin uso de fertilizantes químicos ni antiparasitarios.
La cadena pastos, ganado, alimentación, leche, elaboración y maduración está fuertemente ligada al territorio de montaña. Cavola trabaja además con maduraciones especialmente largas. Las referencias de 48 y 60 meses requieren respectivamente cuatro y cinco años de afinamiento y son producciones seleccionadas y limitadas, orientadas a un consumidor gourmet.